Los envíos mundiales de smartphones cayeron un 20 % interanual en el tercer trimestre de 2026, alcanzando el nivel más bajo para un tercer trimestre desde 2012, según estimaciones preliminares de Counterpoint Research publicadas el 12 de octubre. La causa principal es el fuerte encarecimiento y la escasez de chips de memoria, acaparados por los centros de datos de inteligencia artificial, lo que ha obligado a los fabricantes a subir precios, reducir volúmenes y priorizar la rentabilidad frente a las unidades vendidas.
El dato confirma una tendencia que se venía anunciando desde hace meses: la memoria DRAM y NAND, componente esencial en cualquier móvil, se ha convertido en el cuello de botella del sector. Los fabricantes de memoria priorizan los contratos de alto margen con hiperescaladores de IA, dejando menos capacidad y precios más altos para los teléfonos.
Esta situación no es aislada. Desde finales de 2025 y a lo largo de 2026, la demanda de memoria de alto ancho de banda (HBM) y DRAM para servidores de IA ha tensionado toda la cadena de suministro. Los móviles, que tradicionalmente absorbían volúmenes grandes a precios más competitivos, han quedado en segundo plano.
Qué dicen las cifras de Counterpoint
Samsung mantiene el liderazgo con una cuota del 23 %, aunque sus envíos cayeron un 3 % respecto al mismo trimestre del año anterior. La demanda de su serie Galaxy Z Fold8 y un suministro más estable de componentes para la gama media le han permitido aguantar mejor que la competencia. El fabricante coreano ha conseguido asegurar mejor las entregas en segmentos donde otros han tenido que recortar.
Apple alcanza el 22 % de cuota, superando el 20 % por primera vez en un tercer trimestre, pese a una caída interanual de sus envíos. La ausencia de un modelo base de iPhone 18 redujo el llenado de canales en el mes de lanzamiento en comparación con la gama completa del iPhone 17 del año anterior, según Counterpoint. Aun así, el peso del ecosistema y la resiliencia de la demanda premium han limitado el daño relativo.
OPPO y vivo registraron caídas de envíos superiores al 20 %. Xiaomi sufrió un descenso de más del 30 %, reduciendo su cuota al 10 %. La empresa recortó su exposición a dispositivos de menor precio y a ciertos mercados exteriores para proteger márgenes. Esta estrategia de priorizar rentabilidad sobre volumen se ha convertido en la norma entre los fabricantes con fuerte presencia en gamas de entrada.
El analista sénior de Counterpoint Shilpi Jain señala que «los consumidores conservan sus dispositivos más tiempo de lo previsto, se plantean cada vez más la compra de dispositivos reacondicionados y dan prioridad a los de mayor valor». El alargamiento del ciclo de reemplazo es uno de los efectos más visibles de la subida de precios.

Cómo la demanda de IA tensa el mercado de memoria
Los proyectos de infraestructura de inteligencia artificial están acaparando el suministro de memoria de alto rendimiento. DRAM y NAND se destinan prioritariamente a servidores y aceleradores, elevando los costes para el resto de la industria. Cada nuevo clúster de GPUs o aceleradores personalizados requiere cantidades masivas de memoria de alto ancho de banda.
Informes anteriores de la GSMA ya alertaban de subidas de entre el 80 % y el 90 % en los precios de la memoria para móviles en el segundo trimestre de 2026, después de haberse duplicado en trimestres previos. En dispositivos con precio mayorista inferior a 200 dólares, la memoria puede representar casi la mitad del coste de fabricación. Eso deja poco margen a los fabricantes de gamas bajas para absorber el sobrecoste sin subir el precio final o recortar especificaciones.
Los fabricantes responden de varias maneras: suben precios de venta, reducen especificaciones (menos RAM o almacenamiento en algunos modelos), recortan la producción de gamas bajas y alargan el ciclo de vida de modelos existentes. El resultado es menos unidades en el mercado y precios más altos para el consumidor. Algunos han empezado a ofrecer configuraciones con menos memoria base de las que habían anunciado meses antes.

Impacto por fabricantes y segmentos
La polarización del mercado se acentúa. La demanda premium se mantiene más resistente, mientras los segmentos de precio sensible sufren más. Samsung y Apple, con mayor peso en gamas altas y mejor acceso a componentes, ganan cuota relativa. Las marcas chinas orientadas a volumen y precios bajos, como Xiaomi, OPPO y vivo, recortan más agresivamente.
Counterpoint prevé que el año completo 2026 cierre con una caída de envíos cercana al 14 %, hasta unos 1.080 millones de unidades, el nivel más bajo en años. La escasez de memoria se espera que persista hasta 2027. En paralelo, la cuota de smartphones con capacidades de IA generativa sigue creciendo, pero el volumen total del mercado se contrae.
El mercado de reacondicionados gana terreno. Usuarios que antes renovaban cada dos años ahora alargan el ciclo y, cuando cambian, miran más las opciones certificadas de segunda mano o modelos de generaciones anteriores que han mantenido mejor el precio relativo.
Qué significa para el consumidor en España y Europa
En España y el resto de Europa el efecto ya es visible. Apple elevó los precios de varios modelos de iPhone, incluidos algunos de generaciones anteriores, con subidas de hasta 150 euros en algunos casos. Samsung ha incrementado el precio de los Galaxy S26 en torno a 100 euros en versiones de 256 GB y hasta 200 euros en configuraciones altas. Estas subidas se suman a las ya aplicadas en el lanzamiento de los nuevos modelos.
Para el comprador español esto se traduce en móviles más caros, especialmente en la gama media-baja, menos opciones de entrada y mayor interés por el mercado de reacondicionados. Los ciclos de renovación se alargan: muchos usuarios retrasan la compra a la espera de mejores precios o promociones. Las campañas de operadores y las ofertas de financiación se convierten en herramientas clave para cerrar ventas.
Las ofertas de financiación y los programas de trade-in ganan importancia para mantener el volumen de ventas. En mercados europeos, las subidas de precio han sido más moderadas que en algunos emergentes, pero suficientes para enfriar la demanda. España no escapa a esa dinámica: el precio medio de los smartphones ha subido y la sensibilidad al precio es alta en las gamas más asequibles.
Los consumidores que necesitan un móvil nuevo deben comparar con más cuidado. No solo el precio de catálogo ha subido; en muchos casos las configuraciones de memoria base también se han reducido o se han encarecido de forma desproporcionada. Revisar las especificaciones exactas y valorar alternativas reacondicionadas es más relevante que en años anteriores.
Qué puede pasar en los próximos meses
La tensión en la memoria no parece resolverse a corto plazo. Los fabricantes de chips de memoria siguen priorizando HBM y DRAM de alto rendimiento para centros de datos. Mientras esa demanda se mantenga fuerte, los costes para smartphones seguirán elevados. Las nuevas generaciones de aceleradores de IA y los despliegues a gran escala de Microsoft, Amazon, Google y otros hiperescaladores mantienen la presión.
Es posible que veamos más reducciones de especificaciones en gamas medias, retrasos en lanzamientos o mayor foco en modelos premium donde el margen absorbe mejor el sobrecoste. El mercado de reacondicionados y de segunda mano puede seguir creciendo. Algunos fabricantes podrían retrasar la introducción de nuevas series o mantener más tiempo en el mercado modelos ya existentes con precios ajustados.
Para el usuario en España, la recomendación práctica es comparar precios con calma, valorar el reacondicionado certificado y no asumir que los modelos del año anterior han bajado de precio de forma automática. La escasez de memoria ha cambiado esa dinámica. Esperar a promociones puntuales o aprovechar programas de renovación de operadores puede ser más rentable que comprar a precio de lista en este contexto.
A medio plazo, si la oferta de memoria convencional se normaliza a medida que se añade capacidad de fabricación, los precios podrían estabilizarse. Hasta entonces, el mercado de smartphones opera en un entorno de costes más altos y volúmenes más bajos de lo habitual.
Fuentes principales: Reuters, estimaciones preliminares de Counterpoint Research (12 de octubre de 2026).




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