Categoría: Móviles

Análisis, trucos y comparativas de smartphones Android y iPhone.

  • Móviles plegables: qué modelos merecen la pena este otoño

    Los plegables han dejado de ser un experimento caro para convertirse en una categoría con opciones reales. La bisagra aguanta, el pliegue central apenas se aprecia con la pantalla encendida y el software por fin aprovecha el formato en lugar de estorbarlo.

    Libro o concha: elige formato antes que marca

    Los de tipo libro se abren como una agenda y te dan una pantalla de tableta. Son para quien lee, trabaja con documentos o juega. Los de tipo concha se pliegan por la mitad y buscan lo contrario: un móvil normal que cabe en cualquier bolsillo.

    Equivocarse de formato es el error más caro. Si no vas a usar la pantalla grande a diario, estás pagando un sobreprecio considerable por un pliegue que no te aporta nada.

    Qué mirar de verdad

    • Bisagra y resistencia. Busca certificación de resistencia al agua y polvo; es lo que separa un plegable maduro de uno de primera generación.
    • Grosor y peso plegado. Un libro pesado deja de ser cómodo en el bolsillo a los dos días.
    • Batería. Dos pantallas consumen. Por debajo de 4.400 mAh conviene desconfiar.
    • Años de actualizaciones. En un móvil de este precio, menos de cinco años de parches es inaceptable.

    Dónde siguen flojeando

    La cámara casi nunca está a la altura del precio: por el mismo dinero, un tope de gama clásico hace mejores fotos. Y las reparaciones fuera de garantía siguen siendo caras, sobre todo la pantalla interna.

    Nuestra recomendación

    Si es tu primer plegable, entra por un modelo tipo concha de generación reciente: el salto de precio es asumible y el riesgo de arrepentirte es mucho menor. Deja los de tipo libro para quien ya sabe con certeza que va a usar la pantalla grande todos los días.

  • Cómo liberar espacio en tu móvil sin borrar tus fotos

    El aviso de «almacenamiento casi lleno» casi nunca se resuelve borrando fotos. En la mayoría de móviles, entre 8 y 20 GB están ocupados por archivos que ni siquiera sabías que existían.

    1. La caché de las aplicaciones

    Las apps de vídeo, mapas y redes sociales guardan copias temporales que pueden pasar de 5 GB. Ve a Ajustes, Almacenamiento, ordena por tamaño y vacía la caché de las tres primeras. No pierdes datos ni sesiones.

    2. Los archivos recibidos en mensajería

    Los grupos son el gran acumulador: memes, vídeos reenviados y audios que nunca volverás a escuchar. En los ajustes de almacenamiento de tu app de mensajería puedes ver qué conversaciones ocupan más y borrar solo los vídeos, conservando el texto.

    3. Las descargas olvidadas

    PDFs de billetes, instaladores, facturas. La carpeta de descargas de un móvil de tres años suele tener varios gigas de archivos que ya no sirven.

    4. Los vídeos, no las fotos

    Un minuto de vídeo en 4K ocupa lo mismo que unas 150 fotos. Si tienes que recortar en la galería, empieza por los vídeos largos y por los duplicados de ráfaga, no por los recuerdos.

    5. Apps que no abres desde hace un año

    Tanto Android como iOS permiten «descargar» aplicaciones: se borra la app pero se conservan sus datos, de forma que al reinstalarla todo sigue donde estaba.

    Antes de borrar nada

    Comprueba que tu copia de seguridad en la nube está al día y que las fotos aparecen realmente subidas. Liberar espacio con la sincronización a medias es la forma más habitual de perder recuerdos para siempre.

  • Cinco ajustes de Android que gastan batería sin que lo sepas

    Ningún ajuste hace milagros por separado, pero la suma de estos cinco se nota al final del día, sobre todo en móviles con más de dos años.

    1. Tasa de refresco siempre al máximo

    Los 120 Hz fijos son de los mayores consumidores de la pantalla. Cambia a la opción adaptativa: el móvil baja la frecuencia cuando lees o el contenido está quieto y tú apenas notas la diferencia.

    2. Búsqueda de redes wifi y Bluetooth en segundo plano

    Está en Ajustes, Ubicación, Servicios de ubicación. El móvil sigue escaneando redes aunque tengas el wifi apagado, para mejorar la precisión del GPS. Si no lo necesitas, desactívalo.

    3. Pantalla siempre encendida

    Cómoda, pero cara: entre un 5 y un 10 % de batería al día según el panel. La alternativa razonable es activarla solo al levantar el móvil.

    4. Sincronización cada pocos minutos

    Varias cuentas de correo comprobando el servidor cada cinco minutos despiertan el procesador constantemente. Pasar a sincronización cada quince o treinta minutos apenas cambia tu día a día.

    5. Apps con permiso de actividad en segundo plano

    Entra en Ajustes, Batería, Uso de batería y ordena por consumo. Cualquier app que no uses a diario y aparezca arriba debería pasar a modo restringido.

    Lo que no funciona

    Cerrar aplicaciones deslizándolas de la lista de recientes no ahorra batería: obliga al sistema a volver a cargarlas enteras la próxima vez, y eso consume más. Las apps «optimizadoras» tampoco aportan nada que no esté ya en los ajustes del sistema.