Categoría: Ciberseguridad

Estafas, privacidad y buenas prácticas para proteger tus cuentas y tus datos.

  • El mensaje del «paquete retenido»: así funciona la estafa y cómo evitarla

    Llega un SMS: tu paquete está retenido en aduanas y hay que pagar dos euros de tasas. El enlace lleva a una web idéntica a la de una empresa de mensajería conocida. Es una de las estafas más repetidas del último año, y funciona porque casi siempre estamos esperando algún envío.

    Cómo funciona por dentro

    El importe ridículo no es un descuido: es la clave del engaño. Pagar dos euros no activa tus alarmas, así que introduces la tarjeta sin pensarlo. Lo que el formulario captura no es el pago, sino los datos completos de la tarjeta.

    Minutos después recibes una llamada de alguien que se identifica como tu banco y te pide el código de confirmación que acaba de llegarte por SMS. Ese código autoriza un cargo mucho mayor, o el alta de tu tarjeta en un monedero digital controlado por el estafador.

    Las señales que lo delatan

    • Urgencia y un plazo corto: «en 24 horas se devolverá el paquete».
    • Un importe pequeño y concreto que justifica pedir la tarjeta.
    • Un dominio raro o alargado, aunque el diseño sea idéntico al original.
    • El SMS aparece en el mismo hilo que mensajes legítimos de la empresa: los estafadores falsifican el remitente.

    Qué hacer si ya has picado

    Bloquea la tarjeta desde la app del banco, que es más rápido que llamar. Avisa después por teléfono para dejar constancia y solicitar la devolución del cargo. Cambia las contraseñas que compartas con esa cuenta y denuncia en la Policía Nacional o la Guardia Civil: la denuncia suele ser necesaria para reclamar.

    La regla que evita el 90 % de estos casos

    Nunca entres a tu envío desde el enlace del SMS. Abre la aplicación de la empresa de mensajería o escribe su dirección a mano y busca el número de seguimiento allí. Si el paquete existe, aparecerá. Y ningún banco te pedirá jamás un código de confirmación por teléfono.

  • Cómo activar la verificación en dos pasos en tus cuentas más importantes

    Si solo vas a hacer una cosa este mes por tu seguridad digital, que sea esta. La verificación en dos pasos añade una segunda prueba después de la contraseña, de modo que alguien que te la robe siga sin poder entrar.

    Empieza por el correo

    Tu cuenta de correo es la llave maestra: desde ella se recuperan todas las demás. Entra en los ajustes de seguridad de tu proveedor, busca «verificación en dos pasos» y actívala. Tardarás menos de lo que tardas en leer este artículo.

    Qué segundo factor elegir

    • App de autenticación. La opción recomendada para la mayoría: genera códigos aunque no tengas cobertura.
    • Llave física. La más segura. Interesante si gestionas dinero o datos de terceros.
    • SMS. Mejor que nada, pero el más débil: existe el robo de línea por duplicado de SIM.

    Guarda los códigos de recuperación

    Al activarla, el servicio te dará una lista de códigos de un solo uso. Son tu salida de emergencia si pierdes el móvil. Guárdalos en tu gestor de contraseñas o impresos en un cajón, nunca en una nota del propio teléfono.

    El orden que recomendamos

    Correo, banca, gestor de contraseñas, redes sociales y, por último, tiendas online donde tengas la tarjeta guardada. Hazlo en ese orden y en una sola sentada: dejarlo a medias es el error más común.

    Un aviso final: nadie legítimo te pedirá jamás uno de esos códigos por teléfono, por SMS o por chat. Si te lo piden, es una estafa, sin excepciones.

  • Cómo saber si tu móvil ha sido hackeado: 7 señales y qué hacer

    La mayoría de móviles «hackeados» que nos consultan no lo están: tienen una app mal programada o una batería vieja. Pero hay señales que sí conviene tomarse en serio, sobre todo si aparecen varias a la vez.

    Las siete señales

    • La batería cae en picado sin que hayas cambiado tus hábitos.
    • El consumo de datos móviles se dispara sin explicación.
    • Aparecen apps que no recuerdas haber instalado.
    • El móvil se calienta estando en reposo.
    • Recibes códigos de verificación que tú no has solicitado.
    • Tus contactos reciben mensajes tuyos que no has enviado.
    • El navegador abre páginas solo o cambia de buscador por su cuenta.

    Cómo comprobarlo

    Entra en Ajustes, Batería y mira el consumo por aplicación de los últimos días. Haz lo mismo con el uso de datos. Si una app desconocida aparece arriba en ambas listas, tienes un candidato claro.

    Revisa también los permisos de accesibilidad y de administrador del dispositivo: es donde se esconde el software espía, porque le da control total sobre la pantalla.

    Qué hacer si confirmas la sospecha

    Desconecta el wifi y los datos, desinstala la app sospechosa y cambia las contraseñas desde otro dispositivo, no desde el móvil afectado. Si las señales persisten, haz una restauración de fábrica y reinstala solo las apps imprescindibles, sin restaurar la copia de seguridad completa.

    Termina activando la verificación en dos pasos en tus cuentas principales. La mayoría de los accesos no vienen de un virus sofisticado, sino de una contraseña filtrada.

  • Passkeys: por qué van a sustituir a tus contraseñas

    Una passkey sustituye la contraseña por una pareja de claves criptográficas: una pública que guarda el servicio y una privada que nunca sale de tu dispositivo. Para entrar solo desbloqueas el móvil con la huella o la cara.

    Por qué son más seguras

    No hay nada que teclear, así que no hay nada que un atacante pueda robar en una web falsa. Y como la clave privada está ligada al dominio real del servicio, una página clonada simplemente no consigue activarla. El phishing clásico deja de funcionar.

    Tampoco se filtran en las brechas de datos: lo que guarda el servicio es la clave pública, que por sí sola no sirve para entrar.

    Qué pasa si pierdes el móvil

    Es la duda más repetida y tiene buena respuesta: las passkeys se sincronizan cifradas con tu cuenta de Google, Apple o tu gestor de contraseñas. Al iniciar sesión en un móvil nuevo, vuelven contigo. Conviene además registrar un segundo dispositivo o guardar los códigos de recuperación del servicio.

    Cómo empezar

    Búscalo en los ajustes de seguridad de tus cuentas principales, donde suele aparecer como «clave de acceso» o «passkey». Puedes crear una y mantener la contraseña como respaldo mientras te acostumbras.

    Lo que todavía falla

    La adopción es desigual y el proceso cambia de nombre según el sistema, lo que confunde. En equipos compartidos la experiencia sigue siendo torpe. Aun así, la dirección está clara: las contraseñas van camino de ser el plan B.