Un ciberataque ha elevado durante la noche del 1 al 2 de noviembre de 2026 las temperaturas de refrigeración en supermercados de al menos siete países europeos, obligando a descartar grandes cantidades de alimentos. Las cadenas afectadas incluyen Delhaize, Carrefour, Spar, ICA y Coop, entre otras. El incidente replica un ataque similar ocurrido en Francia en octubre y apunta a controladores de frío industriales expuestos a internet.

Qué ha ocurrido
Según Reuters y BBC, el ataque se detectó en la madrugada del lunes 2 de noviembre. En Suecia, tiendas de ICA y Coop reportaron congeladores que alcanzaron hasta 50 o 55 grados centígrados. En Bélgica y Luxemburgo, unos 40 establecimientos de Delhaize (grupo Ahold Delhaize) y varios de Carrefour, Intermarché y Spar (operados por Colruyt) vieron subir las temperaturas de sus sistemas de frío. Irlanda (Supervalu), Países Bajos, Estonia y Finlandia también registraron incidentes similares.
Carrefour Bélgica confirmó a Euronews que se trata de un ciberataque y que solo 15 de sus 700 tiendas belgas se vieron afectadas. Delhaize habló de un “incidente informático” y desconectó las unidades comprometidas. En una tienda de Hoeilaart (Bélgica) se estimaron pérdidas de 100.000 euros solo en producto fresco, sin contar el cierre temporal.

El precedente en Francia y el equipamiento afectado
El 11-12 de octubre de 2026 un ataque idéntico golpeó cientos de supermercados franceses (Intermarché, Carrefour, Leclerc, Coopérative U). CERT-FR publicó la alerta CERTFR-2026-ALE-012 sobre compromisos de controladores Danfoss AK-SM y AK-SC, más tarde ampliada a equipos Copeland y Dixell XWEB. Danfoss indicó a AFP que los modelos más golpeados (AK-SM 800, fin de vida desde 2021, y AK-SC 355, retirado en 2016) ya no reciben actualizaciones de seguridad.
Sabcobel, empresa que mantiene sistemas de Delhaize, confirmó a Belga que el mecanismo belga es el mismo que el francés. Los atacantes accedieron a controladores expuestos a internet, los pusieron en modo descongelación y elevaron la temperatura. No se ha atribuido aún el ataque ni se ha publicado un CVE específico para esta oleada.
Cómo se produce el ataque y por qué es difícil de parchear
Los controladores de refrigeración comercial suelen estar conectados para monitorización remota. Cuando quedan expuestos sin VPN o con credenciales débiles o predecibles, un atacante puede iniciar sesión y alterar consignas de temperatura o forzar ciclos de descongelación. Ars Technica y SecurityWeek documentaron que algunos modelos Danfoss y Dixell presentaban vulnerabilidades de autenticación y que muchos operaban con firmware antiguo.
Como los equipos afectados están fuera de soporte, no existe un parche oficial. La única mitigación real es aislarlos de internet, cambiar contraseñas, restringir accesos por IP y, a medio plazo, sustituir el hardware. Censys había contado miles de paneles Danfoss StoreView expuestos antes del ataque francés; después muchos operadores los desconectaron.

Impacto práctico y respuesta de las autoridades
El comisario europeo de Agricultura, Christophe Hansen, calificó los ataques de “preocupantes” y los describió como un intento deliberado de perturbar la cadena de suministro alimentario. En Bélgica la fiscalía federal abrió investigación. Suecia y otros países activaron sus centros de ciberseguridad nacionales. Las tiendas han vaciado neveras, tirado producto y mantenido el resto del comercio abierto en la mayoría de los casos.
Para el consumidor español el efecto inmediato es limitado —no se han reportado incidentes en España—, pero el riesgo es estructural: los mismos fabricantes (Danfoss, Copeland, Dixell) suministran equipos a cadenas europeas. Un ataque coordinado puede generar escasez puntual de frescos y congelados, aumento de desperdicio alimentario y costes que acaban en el precio.
Qué puede pasar ahora y cómo se mitiga
Las autoridades y fabricantes recomiendan: retirar los controladores de internet público, usar VPN, aplicar cualquier firmware disponible en modelos aún soportados, monitorizar temperaturas de forma independiente y planificar el reemplazo de equipos sin soporte. No se ha reivindicado el ataque ni se conoce si busca daño, extorsión o demostración de capacidad.
Este tipo de incidentes ilustra la vulnerabilidad de la tecnología operacional (OT) en sectores críticos como la alimentación. A diferencia de los ciberataques a sistemas IT clásicos, aquí el impacto es físico e inmediato: comida estropeada y cadenas de suministro tensadas. Mientras persistan miles de controladores legacy expuestos, es probable que se repitan oleadas similares.
Fuentes principales: Reuters, BBC, The Guardian, Euronews y alertas de CERT-FR.
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